Una iniciativa muy interesante más en :
http://www.teatroycompromiso.com/temas.php?tema=1
TEATRO DE LA ESCUCHA:
UNA HERRAMIENTA PARA LA PROMOCION
Moisés Mato. Creador del teatro de la escucha.
El “teatro de la escucha” nace de la necesidad de encontrar caminos en los que la comunicación sea una herramienta liberadora. Partimos, sin embargo, de una realidad dominante que no parece darnos la razón. Veamos el caso más claro: Los medios de comunicación. En el mundo actual los grandes medios de comunicación más que como tales actúan como medios de formación. Su objetivo último es formar nuestra conciencia. Podríamos llamarles tambien medios de persuasión por que nos advierten de lo que debemos creer, pensar y decir. Son forjadores de consensos vacíos y generadores de un lenguaje confuso y ambiguo. Generan opinión favorable a sus intereses, que son cada vez más y más inconfesables. Son un gran poder. Un ejemplo claro es que nadie puede pretender ganar unas eleciones si no tiene un gran grupo mediático a sus espaldas. Pareciera que lo que no sale en los medios no existiera. Son además creadores de realidad. Hacen que nimiedades pasen a ser problemas o convierten las tragedias en espectáculos. Podríamos seguir, pero nos remitimos a las evidencias: No cabe duda de que los grandes medios de comunicación no son fuente de liberación. No nos llevan a una acción liberadora. Sin embargo si que contamos con muchas pruebas de lo contrario.
¿Por qué, entonces, empeñarnos en un terreno tan minado?, ¿por qué queremos poner el acento en la comunicación si todo está tan mal?. Precisamente por eso y también por que la comunicación es una cualidad del ser humano que abarca toda nuestra vida y que nos posibilita las experiencias más señaladas de nuestra existencia. Somos comunicación. Nuestra palabra y nuestra acción son esencialmente comunicación. No podemos conformarnos con ser meros reproductores acríticos de los mensajes que recibimos. Todos los grupos de liberación (que han abundado en la historia, a pesar del desprecio que se puede evidenciar tras las crónicas de muchos historiadores) han sido conscientes de esta realidad, hasta el punto de que los trabajdores pobres y analfabetos del movimiento obrero ponían en marcha decenas de periódicos y otros muchos grupos convertían su cuerpo en medios de comunicación mediante la noviolencia activa. Efectivamente, somos comunicación en un mundo donde la comunicación es un gran poder. Un poder que todos podemos tener y que se muestra imprescindible para las personas que sufren las opresiones.
La comunicación en el ser humano tiene la función elemental de trasmitir la verdad. Sobre ello hay un acuerdo importante. Sin embargo no queremos que la pregunta de Pilatos nos sirva a nosotros también para lavarnos las manos: ¿Qué es la verdad?. Muchos alegarán que es un terreno muy resbaladizo ya que cada uno tiene su verdad y otras estupideces que solemos esgrimir altivamente para no entrar al fondo del problema. Una persona que no tiene nada que darle a sus hijos para comer al final del día seguramente tiene hambre, hambre real, verdadera hambre, no sujeta a relativismo. El miedo de un inmigrante cuando ve que el cayuco en el que viaja es zarandeado por las olas o la angustia de una niña prostituida por un “turista” europeo en un pais empobrecido no parecen verdades muy relativas.Para ellos la verdad no es relativa. El relativismo le va bien al que dice que invierte por que en realidad roba, al que dice que no se puede hacer nada por que en realidad no quiere hacer nada. La verdad con todas sus consecuencias nos debería de interesar a todos. De hecho se la queremos exigir a los que más amamos, precisamente por eso; Por que les amamos.
La verdad fundamental es la realidad. Por eso los grandes medios nos van a dar cada uno su versión de la realidad. El objetivo es que veamos como ellos, que nos creamos su verdad como si fuera la verdad autentica, única, la verdad absoluta. Sin embargo la experiencia nos demuestra en muy poco tiempo cuantas mentiras o medias verdades (que viene a ser lo mismo) se nos venden con el euro del periódico. Por cierto, el periódico debe de valer mucho más que un euro. ¿Quién lo paga? y ¿Por qué?. ¿Quien paga el periódico está dispuesto a que el medio que él sostiene denuncie sus abusos?. En cierta ocasión realizamos una acción de denuncia en el Corte Inglés contra las marcas que estaban esclavizando niños. Estaban presentes varios medios de comunicación. Todos tomaron sus notas y las imágenes de lo que estaba ocurriendo, pero salió el jefe de prensa y cogió el teléfono. Al cabo de un minuto sonaban los móviles de los periodistas. Tuvieron que volver a casa. Aquello era noticia si el Corte Inglés quería y en este caso por razones obvias no quería. Por algo es el primer anunciante de los medios allí presentes. La verdad no puede incomodar nunca al que paga. Es una ley escrita que siguen todos los grandes medios de comunicación.
Podemos concluir de lo hasta aquí expuesto:
- Que la comunicación es un bien preciado al alcance de todos los seres humanos, pero existen unas empresas que pretenden convertirse en los únicos con capacidad de comunicar.
- Para que la comunicación sea legítima tiene que responder a la verdad, pero la verdad no puede alterar los intereses de esa empresa, por algo es una empresa.
Ante este estado de cosas, ya que todos somos comunicadores, tenemos dos opciones:
- Ser correa de trasmisión y legitimadores de las supuestas verdades de esas empresas.
- Trabajar en generar nuestros propios medios de comunicación.
Pues bien, el teatro de la escucha se inscribe en este esfuerzo por contribuir a una comunicación que no traicione la verdad. Por eso hablamos de escucha. Queremos decir que nuestra comunicación parte necesariamente de la escucha, de la escucha del otro, de la escucha del mundo, de la realidad, tal cual es, me guste a mí o no me guste, me ponga triste o me alegre. Pero toda comunicación debe partir de una escucha.
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